Sin dudas, Carpaccio es una de las más sofisticadas delicias de la cocina moderna (se encuentra en los restaurantes más exclusivos).
Carpaccio Bernina es preparado en delgadas capas de los más selectos cortes de carne magra vacuna. Es presentado crudo y puede acompañarse de diferentes condimentos dependiendo de cada paladar.
A pesar de que no existen datos precisos sobre su origen exacto, se dice que fue presentado por primea vez, en la segunda mitad del siglo XX en el Harry´s Bar de Venecia. La leyenda dice que fue hecho especialmente para una joven dama, asidua del lugar, cuyo doctor le había prescripto carne cruda. Recibe su nombre gracias a la similitud con los colores de la paleta del pintor Victorio Carpaccio, cuyo trabajo es distinguido por el amarillo y rojo profundos.
No solo Carpaccio Bernina ofrece valores nutricionales ideales, altos en vitaminas, proteinas y minerales, sino que también es muy fácil de servir; basta solo con colocar su contenido en una bandeja y dejar descongelar durante 5 minutos hasta que recupere su consistencia.
El secreto del Carpaccio Bernina radica en que es presentado en finas capas en forma de abanico sobre una práctica bandeja con la porción justa para una persona.
Puede ser servido como aperitivo o como primer plato, apenas sazonado con queso parmesano, aceite de oliva y aceto balsámico, o con la tradicional salsa de Carpaccio para prepara el original “ Carpaccio alla Kandinsky”