En nuestras propias palabras

Nadie conoce mejor a Tacuarembó/Marfrig que su gente. Las historias de nuestros empleados podrán brindarle una imagen clara de cómo es trabajar aquí.

Descubra por qué nuestra gente nos elige todos los días.


Silvia Nazaba trabaja en el desosado de San José. “Empecé en el '88; al principio hacía carne chica y, después, cortes grandes, que requi¨eren más habilidad.
Desde hace cuatro años, se ven cambios en el frigorífico. Si uno pone empeño y le gusta su tarea, va ascendiendo. Además, ahora, todo es amplio, cómodo y tenemos la cantina. La empresa apunta a la continuidad en la faena y a hacer las cosas bien. Está preparada para atender nuevos mercados, algo que nos traerá más trabajo. También, noto que le dan mucha importancia al empleado común, se lo escucha, y eso es bueno, porque somos los que movemos la materia prima, que es donde arranca todo. Otra de las cosas que me agrada es el trato con mis compañeros, nos llevamos muy bien”.

Julia Martínez, dos hijos, es bifera en Salto. “Comencé en La Caballada en 1975 y fui aprendiendo a preparar todos los cortes, me especialicé en los más valiosos, me gustaba la tarea y llegué a lomera, en el nivel máximo. Desde que la fábrica se reabrió, hago bifes y cuando hay faena de ovinos, lomitos. Me siento bien remunerada, siempre cobramos en fecha, estoy muy conforme con el trabajo”.